sábado, 8 de agosto de 2009

Nuevas fronteras

Se puede pensar que ya está todo inventado, que ya no queda nada por descubrir, pero... ¿Acaso no es esolo que han pensado todas las generaciones de si mismas?

¿Y si realmente ya hemos llegado a la cumbre del conocimiento? Lo cierto es que en elsiglo XVIII ya pensaron eso, que no quedaba nada por hacer, pensaban que ya sabian todo lo que podían saber. Lógicamente, los acontecimientos de siglos posteriores demuestran que estaban equivocados, la bomba atomica, los viajes al espacio, la formulación de las leyes cuánticas, y una gran serie de descubrimientos que parecen no tener fin.

Pero quizá ahora tenemos algo que no teníamos antes: una capacidad nula para sorprendernos. Ya podemos imaginar cualquier cosa sin que nos parezca terrible o la mano de dios. Si un helicóptero de la legión española aterrizase en mitad de Jerusalen en el año 300 antes de cristo, seguramente toda la población corriese despavorida, sin saber qué diantes puede ser eso, por que estaba fuera incluso de su imaginación.

Pero ¿qué podrían mostrarnos en la generación actual que nos sorprendiese, (ya no digo asustarnos)? Aunque viniesen patillos volantes a la tierra, llenos de horribles extraterrestes con cuerpos verdes y gelatinosos, ni siquiera eso nos sorprenderia. Lo veríamos en el telediario mientras comemos una tortilla de patatas y diríamos 'hay que ver!'... despues, cambiaríamos de canal. Poco hay ya que pueda sorprendernos.

Pero me resisto a pensar que todo está descubierto. Al igual que el pensamiento científico del siglo XVIII, parece que ya lo sabemos todo, que no nos queda nada relevante por descubrir. Pero también, igual que les ocurrió a ellos, sospecho que nos equivocamos.

Creo que el siguiente paso en la evolución del hombre reside en los sueños. Es una realidad que tenemos delante de nuestras narices todos los dias, en la que pasamos unas ocho horas diarias, pero nadie parece darle importancia. Pensamos que es parte de esta realidad, ya que hemos encontrado en esta realidad una explicación para el origen subconsciente de los sueños, pero ¿Acaso cuando estamos en los sueños, la lógica no es distinta, y aún así, coherente mientras estamos en ella?

En los sueños, podemos pensar que salir volando, y que tengamos dos cabezas, o que movamos objectos con la mente (¿quien no ha soñado eso nunca? Es divertidísimo!) es lógico y normal, y mientras estemos en ese mundo, la realidad del sueño es completamente coherente. Al despertamos, pasamos a otro estado de realidad, donde las reglas también son coherentes, dentro de esa realidad. En tal caso ¿Por qué una realidad es más valida que otra?

La respuesta es sencilla, a la vez que obvia y poco esclarecedora: La realidad de los no-sueños es contínua, y la de los sueños, no. Al despertarnos, estamos siempre en la misma realidad mientras que, soñando, cada noche existe una realidad distinta. Pero si lo pensamos bien, eso no justifica del todo que la de realidad de los sueños no sea válida.

En los sueños tenemos una realidad desaprovechada, hay algo que está delante de nuestras narices pero no acertamos a ver. Ya hemos conquistado los 5 continentes, la luna y el espacio.
Hasta el siglo XV, los europeos pensaban que era absurdo intentar cruzar el mar, que no habia nada, tan solo el fin de la tierra y una gran catarata hasta el infierno, si es que se conseguia llegar hasta el final. ¿Tan dificil es conquistar un lugar al que viajamos todas las noches?

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